Volviendo al diseño original
El diseño revela cómo funciona un objeto y las partes que necesita para que pueda llevar a cabo la tarea para la cual fue creado. El diseño se ocupa de las partes más íntimas del objeto, a menudo aquellas que no se ven a simple vista, pero que sabemos que están allí o de lo contrario el objeto no funcionaría.
Cuando hablamos del diseño de una cámara fotográfica, por ejemplo, no hablamos de su parte externa, sino de los espejos, los microchips y todos aquellos materiales sin los cuales la lente, la pantalla LED, el botón de prender y apagar, podrían funcionar correctamente.
Lo mismo sucede con nosotros. Hemos creído que nuestro lugar en el mundo está determinado por el sitio en el que nacemos, la familia a la que pertenecemos, el apellido que tenemos; por nuestra apariencia física, la cantidad de dinero en nuestra cuenta bancaria, los bienes materiales que hemos logrado obtener o heredar; las relaciones, influencias o ‘palancas’ que hemos encontrado en el camino.
Sin embargo, todas son cosas externas que adquirimos o perseguimos. Seguimos desconociendo nuestra esencia, aquellas partes íntimas que solo son reveladas por el diseño y, en nuestro caso, por el diseño original.
A diferencia de cualquier objeto que puede funcionar a la perfección aunque desconozcamos sus componentes internos, el ser humano no puede ni podrá acercarse siquiera a lo que se puede considerar un buen funcionamiento sin conocer su esencia. Estudios revelan que las tasas de suicidio son más altas ahora que hace 50 años, y que los índices de felicidad se han desplomado a pesar de que en este presente vivimos más, contamos con más adelantos tecnológicos, más cobertura en educación, en salud y contamos con un mayor acceso al entretenimiento.
La solución no está afuera. Fuimos creados como respuesta a una necesidad y en nosotros se encuentran los mejores materiales sin los cuales podríamos llegar a suplir dicha necesidad. En este sitio queremos darte a conocer cuáles son esos materiales con los que fuiste creado, para que no busques afuera lo que debes encontrar en tu diseño original.
A continuación hemos enumerado esos mejores materiales que componen a todo ser humano, los cuales te pedimos que leas en el orden que ves abajo:
1. Género: solo existen dos, hombre y mujer. Por años han rivalizado desconociendo, abusando y mal usando sus diseños en una guerra que nos está matando muy lentamente.
2. Talentos: entramos en este juego al que llamamos vida con la garantía de poder desplegarnos a tal punto de alcanzar la excelencia en algo. Muchas personas logran el éxito o encuentran su ruina en sus talentos... es un tema delicado.
3. Temperamento: sin saber por qué algunos explotan sin control mientras otros se hunden en el miedo. Desconocer tu temperamento es como convivir con alguien que te sabotea permanentemente.
4. Propósito: es la razón de que haya un género, unos talentos y un temperamento. Es la tarea que libera todo el potencial. No conocer el propósito es vivir sin rumbo, perdido en la inmensidad de opciones, expuesto a los hoyos negros de las adicciones.